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Servicios dentales para jóvenes: el inicio de una andadura
| Content Provider | Semantic Scholar |
|---|---|
| Author | Martinicorena, Francisco Javier Cortés |
| Copyright Year | 2010 |
| Abstract | Los servicios dentales para jóvenes (incluidos niños y adolescentes), al igual que el conocimiento que se tiene de su nivel de salud y sus necesidades de tratamiento, viven en España unos años de desarrollo expansivo. Desde hace aproximadamente 20 años se suceden estudios epidemiológicos nacionales y de ámbito regional que nos informan, con alto grado de detalle, del nivel de salud dental, del tratamiento recibido y de las necesidades de este sector de la población. Adelantándose al estado, diversas comunidades autónomas (CC.AA.) han promulgado decretos que incluyen tratamientos dentales para jóvenes, han diseñado diversos modelos de provisión y han asegurado su financiación. De este modo, algunos tratamientos dentales (de momento solo para dentición permanente) han empezado a incorporarse a nuestro sistema sanitario público desde hace algunos años. El Ministerio de Sanidad y Polı́tica Social, reconociendo el avance producido por algunas CC.AA., ha reaccionado un poco tarde con la publicación de sucesivos decretos (años 2008 y 2009) que regulan la concesión directa de subvenciones a las comunidades para estos tratamientos, de tal manera que las que todavı́a no lo habı́an hecho ven en esa financiación parcial una oportunidad para poner en marcha sus propios programas. Recientemente, el Consejo General de Odontólogos y Estomatólogos (CGCOE) ha presentado a este ministerio una propuesta de plan preventivo para dentición temporal, debido a que esta dentición está fuera de las prestaciones que cubre la sanidad pública. Todo se está moviendo, y los servicios dentales, que han sido los grandes ausentes de nuestro Sistema Nacional de Salud, empiezan a tener presencia. En estas circunstancias, la profesión dental vive la controversia sobre los distintos modelos de provisión que se han ido desarrollando durante estos años (que son 3: público puro, público mixto y modelo concertado) y sobre cuál de ellos es el idóneo para satisfacer las necesidades de cada comunidad. Muchas ya lo tienen en marcha (algunas, como Navarra y el Paı́s Vasco, desde hace casi 20 años), otras están actualmente en este proceso, y las restantes deberán elegir en los próximos años el que mejor se acomode a su situación. La novedad más importante en este campo se produjo cuando, en los años 1990–1991, Navarra y el Paı́s Vasco publicaron sus respectivos decretos por los que regulaban la asistencia dental a la población infantil, amparando ası́ prestaciones inexistentes hasta entonces en el sistema sanitario público español. Aquellos programas, al igual que los recientes decretos del Ministerio de Sanidad y Polı́tica Social que mencionaré más adelante, tenı́an y tienen un carácter preventivo y asistencial, con especial énfasis en las actividades de promoción de la salud. La otra novedad importante, que supuso una notable conmoción en el colectivo profesional en su época, fue el sistema de provisión elegido: concertación con el sector privado y pago de servicios mediante un sistema de capitación. Es el denominado PADI, siglas del Programa de Asistencia Dental Infantil iniciado en el Paı́s Vasco (1990) y Navarra (1991). Posteriormente, ya a partir de 2002 y en años sucesivos, otras comunidades como Andalucı́a, Aragón, Baleares, Canarias, Extremadura y Murcia iniciaron programas siguiendo este modelo. Las 2 Castillas implantaron en los años 2003 y 2004 un modelo mixto, que es público en primera instancia, pero que deriva al sector privado concertado determinados tratamientos que no puede ofertar el sistema público. Por último, el resto de las CC.AA., o bien mantienen un modelo exclusivamente público o no disponen de servicios dentales plenamente implantados para jóvenes. Cada uno de los 3 modelos tiene ventajas e inconvenientes, pero los tres pueden ser eficaces, y que logren sus objetivos va a depender de una correcta planificación, una financiación asegurada y una buena gestión. Quien ası́ lo haga tendrá éxito. Y aunque no haya sido la razón de su existencia, la convivencia de los 3 modelos va a permitir un ejercicio de extraordinario valor en los próximos años, como es el de estudiar la eficiencia de cada uno de ellos. El tiempo lo dirá, pero ya las primeras evaluaciones de los PADI navarro y vasco han mostrado buenos resultados tanto en términos de reducción de caries como de necesidades cubiertas (tratamiento dental). Otro efecto positivo del programa ha sido el aumento de las visitas periódicas al dentista, aunque, como señala Garcı́a Gómez, no haya conseguido totalmente su objetivo ya que un parte de la población sigue sin acceder a estos servicios. En el conjunto de España el panorama es algo confuso, porque a la existencia de estos diferentes modelos se añade que las coberturas y prestaciones son también diferentes según las CC.AA., y lo que es más importante, la financiación todavı́a no está asegurada en muchas de ellas. La autonomı́a en materia sanitaria y la falta de autoridad de un organismo coordinador estatal han permitido este desarrollo desigual, como también ocurre en otras áreas de la sanidad, produciendo una situación de falta de equidad entre los ciudadanos de las diferentes regiones. ARTICLE IN PRESS |
| Starting Page | 251 |
| Ending Page | 252 |
| Page Count | 2 |
| File Format | PDF HTM / HTML |
| DOI | 10.1016/j.gaceta.2009.12.001 |
| Volume Number | 24 |
| Alternate Webpage(s) | http://www.gacetasanitaria.org/index.php?p=revista&pii=S0213911110000488&tipo=pdf-simple |
| Alternate Webpage(s) | https://doi.org/10.1016/j.gaceta.2009.12.001 |
| Language | English |
| Access Restriction | Open |
| Content Type | Text |
| Resource Type | Article |